Cómo reclamar una compensación por despido
Guía completa para reclamar una compensación por despido: derechos, plazos, tipos de indemnización, pasos legales y modelos básicos para trabajadores.
Índice
- Introducción a la compensación por despido
- Tipos de despido y su indemnización
- Derechos básicos del trabajador al ser despedido
- Cálculo de la compensación por despido
- Documentación necesaria para reclamar
- Pasos para reclamar la compensación por despido
- Vía administrativa y acto de conciliación
- Demanda judicial por despido e impugnacion
- Errores frecuentes y cómo evitarlos
- Recomendaciones profesionales y costes
- Modelos básicos y ejemplos prácticos
- Preguntas frecuentes
Introducción a la compensación por despido
Reclamar una compensación por despido es un derecho fundamental de cualquier persona trabajadora cuando se extingue su contrato de trabajo por decisión de la empresa. Conocer cómo funciona la indemnización, qué conceptos incluye y cuáles son los plazos para reclamar es clave para no perder dinero ni derechos. En esta guía se explica, de forma práctica y detallada, cómo actuar desde el momento en que recibes la carta de despido hasta la posible presentación de una demanda judicial.
Aunque la normativa puede variar según el país, en el ámbito laboral español existen reglas comunes: tipos de despido (objetivo, disciplinario, colectivo), requisitos formales, cálculo de la indemnización y procedimientos de reclamación. Esta información te ayudará a identificar si tu despido es procedente, improcedente o nulo, y qué compensación económica te corresponde en cada caso.
Objetivo de esta guía
Ofrecer una hoja de ruta clara para que puedas valorar si tu despido se ha realizado conforme a la ley, calcular la compensación que te corresponde y conocer los pasos concretos para reclamarla, ya sea mediante conciliación administrativa o ante los tribunales.
Tipos de despido y su indemnización
El tipo de despido determina la cuantía de la compensación y las posibilidades de reclamación. Diferenciar correctamente cada modalidad es esencial para saber qué te corresponde y cómo enfocar la impugnación del despido.
- Despido objetivo: se basa en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, o en ineptitud o faltas de adaptación del trabajador. Suele llevar aparejada indemnización.
- Despido disciplinario: se fundamenta en un incumplimiento grave y culpable del trabajador (faltas repetidas de asistencia, indisciplina, ofensas, etc.). En principio no genera indemnización, salvo que se declare improcedente.
- Despido colectivo (ERE de extinción): afecta a un número relevante de trabajadores en un periodo determinado. Requiere un procedimiento específico de consultas con la representación legal de los trabajadores.
- Despido improcedente: se declara así cuando no se acreditan las causas alegadas o no se cumplen los requisitos formales. Da derecho a una indemnización superior.
- Despido nulo: se produce cuando se vulneran derechos fundamentales o se despide en situaciones especialmente protegidas (embarazo, reducción de jornada por cuidado, etc.). Implica readmisión y salarios de tramitación.
Relación entre tipo de despido e indemnización
En términos generales, el despido objetivo procedente conlleva una indemnización menor que el despido improcedente. El despido disciplinario solo genera compensación si un juez lo declara improcedente. El despido nulo, por su parte, prioriza la readmisión, aunque puede incluir indemnizaciones adicionales por daños y perjuicios en determinados casos.
Derechos básicos del trabajador al ser despedido
Cuando se produce un despido, la persona trabajadora conserva una serie de derechos mínimos que la empresa debe respetar. Conocerlos te permitirá detectar irregularidades desde el primer momento y preparar mejor tu reclamación de compensación por despido.
- Recibir comunicación escrita del despido, con indicación clara de los hechos y la fecha de efectos.
- Acceder a tu finiquito, que incluye salarios pendientes, vacaciones no disfrutadas y otras cantidades devengadas.
- Solicitar certificado de empresa y documentación necesaria para tramitar la prestación por desempleo.
- Disponer de plazo para impugnar el despido ante los órganos competentes (normalmente 20 días hábiles en España).
- Contar con asistencia sindical o letrada durante el proceso de conciliación y en el procedimiento judicial.
- Recibir, en su caso, la indemnización legal correspondiente al tipo de despido, ya sea en el momento de la extinción o tras la resolución judicial.
Importancia de los plazos
El plazo para reclamar un despido es muy breve. En la mayoría de supuestos, dispones de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para presentar la papeleta de conciliación. Si dejas pasar este plazo, perderás el derecho a impugnar el despido y, con ello, la posibilidad de obtener una mayor compensación.
Cálculo de la compensación por despido
El cálculo de la compensación por despido se basa, por regla general, en dos elementos: el salario regulador y la antigüedad en la empresa. A partir de estos datos se aplican los días de salario por año trabajado que marque la ley para cada tipo de despido y periodo temporal.
Salario regulador
El salario regulador es la base sobre la que se calcula la indemnización. No se limita al salario base, sino que incluye la mayoría de conceptos salariales que percibes de forma habitual.
- Salario base mensual.
- Prorrata de pagas extraordinarias.
- Complementos salariales (antigüedad, plus de convenio, plus de puesto, etc.).
- Comisiones y variables habituales, calculadas como promedio en un periodo representativo.
Antigüedad y días por año trabajado
La antigüedad se computa desde la fecha de inicio de la relación laboral hasta la fecha de efectos del despido, incluyendo, en su caso, periodos de contratación temporal continuada. La ley establece distintos tramos de días de salario por año trabajado según el tipo de despido y la fecha de contratación.
Ejemplo simplificado de cálculo
Imagina que tu salario regulador es de 1.800 € brutos mensuales y llevas 6 años en la empresa. Si tu despido se declara improcedente y te corresponde una indemnización de 33 días por año trabajado, el cálculo aproximado sería:
- 33 días x 6 años = 198 días de salario.
- Salario diario: 1.800 € x 12 / 365 ≈ 59,18 €.
- Indemnización aproximada: 198 x 59,18 € ≈ 11.718 €.
Este cálculo es orientativo y puede variar según topes legales, periodos mixtos (45/33 días) y particularidades del contrato.
Documentación necesaria para reclamar
Para reclamar con garantías una compensación por despido es imprescindible reunir y conservar toda la documentación relacionada con la relación laboral y con el propio despido. Esta información servirá para acreditar tu salario, antigüedad, categoría profesional y las circunstancias concretas de la extinción del contrato.
- Contrato de trabajo y anexos (modificaciones, ascensos, cambios de jornada, etc.).
- Nóminas de los últimos 12 meses, al menos, para acreditar salario y complementos.
- Carta de despido, firmada y fechada. Si no estás conforme, firma como "no conforme".
- Liquidación y finiquito, aunque no estés de acuerdo con las cantidades.
- Comunicaciones internas (correos electrónicos, cartas, mensajes) que puedan probar las causas reales del despido.
- Convenio colectivo aplicable, para comprobar mejoras indemnizatorias o garantías adicionales.
- Vida laboral actualizada, para confirmar antigüedad y periodos cotizados.
Consejo práctico
No entregues nunca los originales de tu documentación sin conservar copia. Digitaliza contratos, nóminas y comunicaciones relevantes. Esta precaución puede marcar la diferencia en un juicio por despido, especialmente cuando la empresa discute salario o antigüedad.
Pasos para reclamar la compensación por despido
Reclamar una compensación por despido requiere seguir una serie de pasos ordenados. Actuar con rapidez y método te permitirá no perder plazos y aumentar tus opciones de conseguir una indemnización adecuada o incluso la readmisión.
- 1. Revisar la carta de despido: comprueba la fecha de efectos, las causas alegadas y si se cumple la forma escrita.
- 2. No firmar en blanco: si no estás conforme con el contenido o las cantidades, firma como "no conforme" y anota la fecha real de entrega.
- 3. Recopilar documentación: reúne contratos, nóminas, comunicaciones y cualquier prueba relacionada con el despido.
- 4. Asesorarte con un profesional: contacta con un abogado laboralista, graduado social o sindicato para valorar la viabilidad de la reclamación.
- 5. Calcular la indemnización: compara lo que te ofrece la empresa con lo que legalmente te correspondería.
- 6. Presentar la papeleta de conciliación: trámite obligatorio previo a la demanda judicial en la mayoría de casos.
- 7. Negociar en el acto de conciliación: intenta alcanzar un acuerdo que mejore la compensación inicial.
- 8. Presentar demanda judicial: si no hay acuerdo o este es insuficiente, se puede acudir a la vía judicial.
Plazos clave que debes respetar
El plazo general para impugnar el despido es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos. Dentro de ese plazo debe presentarse la papeleta de conciliación. El cómputo se interrumpe mientras se tramita la conciliación y se reanuda para presentar la demanda judicial si no hay acuerdo.
Vía administrativa y acto de conciliación
Antes de acudir a los tribunales, la normativa laboral suele exigir un intento de solución amistosa mediante un acto de conciliación administrativa. Este trámite es obligatorio en la mayoría de reclamaciones por despido y puede concluir con un acuerdo económico que ponga fin al conflicto.
Papeleta de conciliación
La papeleta de conciliación es un escrito sencillo en el que se identifican las partes, se describen los hechos del despido y se concreta lo que se reclama (impugnación del despido, salarios, indemnización, etc.). Debe presentarse ante el servicio administrativo de mediación, arbitraje y conciliación competente.
- Datos personales del trabajador y de la empresa.
- Fecha de inicio de la relación laboral y de efectos del despido.
- Salario bruto mensual y categoría profesional.
- Descripción breve de los hechos y de las causas alegadas por la empresa.
- Petición concreta: declaración de improcedencia o nulidad, readmisión, indemnización, salarios pendientes, etc.
Desarrollo del acto de conciliación
En el acto de conciliación comparecen el trabajador (o su representante) y la empresa, asistidos por sus asesores. Un letrado o funcionario actúa como mediador. Se intenta alcanzar un acuerdo que puede incluir el reconocimiento de la improcedencia del despido y el pago de una indemnización determinada.
Posibles resultados de la conciliación
- Con avenencia: se alcanza un acuerdo, que suele consistir en el pago de una indemnización y la renuncia a posteriores acciones judiciales.
- Sin avenencia: no hay acuerdo y el trabajador puede presentar demanda judicial.
- Intentado sin efecto: la empresa no comparece; se deja constancia y se abre la vía judicial.
El acta de conciliación tiene valor de título ejecutivo: si la empresa no cumple el acuerdo, se puede solicitar su ejecución ante el juzgado.
Demanda judicial por despido e impugnación
Si la conciliación no resuelve el conflicto o la oferta de la empresa es claramente insuficiente, el siguiente paso es presentar una demanda judicial por despido. En este procedimiento, un juez valorará la legalidad del despido y determinará si es procedente, improcedente o nulo, fijando la compensación correspondiente.
Contenido básico de la demanda
La demanda debe recoger de forma ordenada los hechos, fundamentos jurídicos y peticiones. Es recomendable que la redacte un profesional especializado en derecho laboral, ya que una buena argumentación puede marcar la diferencia en el resultado.
- Identificación de las partes y del órgano judicial competente.
- Relato cronológico de la relación laboral y del despido.
- Descripción de las irregularidades formales o de fondo en el despido.
- Fundamentos jurídicos que apoyan la declaración de improcedencia o nulidad.
- Petición concreta de indemnización, readmisión y salarios de tramitación, si procede.
Sentencia y efectos sobre la compensación
Tras el juicio, el juez dictará sentencia declarando el despido procedente, improcedente o nulo. Cada calificación tiene consecuencias distintas sobre la compensación por despido y la situación del trabajador.
- Despido procedente: se mantienen las condiciones del despido; si era objetivo, se respeta la indemnización legal; si era disciplinario, normalmente no hay indemnización.
- Despido improcedente: la empresa puede optar entre readmitir al trabajador o abonarle la indemnización fijada por la ley, que suele ser superior a la abonada inicialmente.
- Despido nulo: el trabajador debe ser readmitido en su puesto, con abono de los salarios de tramitación. Además, puede reclamarse una indemnización adicional por daños morales si se han vulnerado derechos fundamentales.
En muchos casos, incluso después de la sentencia, es posible negociar la ejecución del fallo, pactando una indemnización a cambio de no reincorporarse efectivamente al puesto de trabajo.
Errores frecuentes al reclamar y cómo evitarlos
En los procesos de despido es habitual cometer errores que pueden reducir o incluso hacer perder el derecho a una compensación adecuada. Identificar estos fallos te ayudará a evitarlos y a reforzar tu posición frente a la empresa.
- Firmar la carta de despido como conforme sin leerla: puede interpretarse como aceptación de las causas y de las cantidades ofrecidas.
- No respetar los plazos: dejar pasar los 20 días hábiles para impugnar el despido supone perder el derecho a reclamar.
- Aceptar pagos en metálico sin justificante: dificulta probar qué cantidades se han abonado realmente.
- No conservar pruebas: borrar correos o mensajes que acreditan la verdadera causa del despido debilita la defensa.
- No pedir asesoramiento profesional: intentar gestionar el proceso sin ayuda puede llevar a errores formales irreversibles.
Buenas prácticas para proteger tus derechos
- Firmar siempre como "no conforme" si tienes dudas sobre el despido o las cantidades.
- Anotar la fecha real de recepción de la carta de despido.
- Solicitar un recibo o justificante de cualquier cantidad abonada.
- Guardar copias de toda la documentación y comunicaciones relevantes.
- Consultar con un profesional antes de aceptar acuerdos definitivos.
Recomendaciones profesionales y costes habituales
Contar con asesoramiento especializado aumenta notablemente las posibilidades de obtener una compensación justa por despido. Sin embargo, muchas personas dudan por desconocer los costes o por miedo a que el proceso sea largo y complejo.
Ventajas de contar con un profesional
- Análisis realista de las probabilidades de éxito de la reclamación.
- Cálculo preciso de la indemnización y de los conceptos reclamables.
- Redacción técnica de la papeleta de conciliación y de la demanda.
- Negociación más eficaz con la empresa en el acto de conciliación.
- Defensa sólida en juicio, con conocimiento de la jurisprudencia aplicable.
Costes orientativos y formas de pago
Los honorarios en materia laboral suelen adaptarse a la capacidad económica del trabajador y, en muchos casos, se pactan en función del resultado obtenido. Es frecuente encontrar:
- Cuota fija inicial reducida para estudiar el caso y presentar la papeleta de conciliación.
- Porcentaje sobre la cantidad obtenida en acuerdo o sentencia (por ejemplo, entre el 10 % y el 20 %).
- Asistencia gratuita o bonificada a través de sindicatos o servicios de orientación jurídica de colegios profesionales.
- Justicia gratuita para personas que cumplan determinados requisitos de ingresos.
Cómo elegir al profesional adecuado
- Busca especialistas en derecho laboral con experiencia acreditada en despidos.
- Pide un presupuesto por escrito y aclara si los honorarios dependen del resultado.
- Valora la claridad en las explicaciones y la disponibilidad para resolver dudas.
- Comprueba reseñas, recomendaciones o referencias de otros clientes.
Modelos básicos y ejemplos prácticos
Disponer de modelos orientativos puede ayudarte a estructurar tus escritos de reclamación de forma clara. A continuación se ofrecen ejemplos simplificados de cláusulas y textos que suelen utilizarse en la práctica, que siempre deben adaptarse al caso concreto y revisarse por un profesional.
Ejemplo de firma de carta de despido
"Recibí en fecha ___/___/_____ la presente carta de despido. Firmado: ______________________ DNI: _________________________ Firma no conforme. No acepto las causas ni las cantidades ofrecidas."
Ejemplo simplificado de papeleta de conciliación
AL SERVICIO DE MEDIACIÓN, ARBITRAJE Y CONCILIACIÓN D./Dª [Nombre y apellidos], con DNI [número], y domicilio a efectos de notificaciones en [dirección], EXPONE: Primero.- Que viene prestando servicios para la empresa [nombre de la empresa], con CIF [número] y domicilio en [dirección], desde fecha [dd/mm/aaaa], con la categoría profesional de [categoría] y salario bruto mensual de [importe] euros, incluidas pagas extraordinarias. Segundo.- Que con fecha [dd/mm/aaaa] la empresa le comunicó su despido, con efectos desde [dd/mm/aaaa], alegando como causa [describir brevemente]. Tercero.- Que el despido es improcedente/nulo por los siguientes motivos: [resumen de los motivos]. Por todo ello, SOLICITA: Que se señale día y hora para la celebración del acto de conciliación, citando a las partes, y que se tenga por formulada reclamación frente a la empresa [nombre], solicitando la declaración de improcedencia/nulidad del despido y el abono de la indemnización legal que corresponda, así como las cantidades adeudadas. En [lugar], a [fecha]. Firmado: [Nombre y apellidos].
Ejemplo práctico de negociación de compensación
Imagina que la empresa te ofrece inicialmente 5.000 € de indemnización por un despido objetivo. Tras calcular tu indemnización legal y valorar las probabilidades de que el despido sea declarado improcedente, tu asesor considera razonable reclamar 10.000 €. En el acto de conciliación, se puede plantear una propuesta intermedia (por ejemplo, 8.000 €) que mejore sustancialmente la oferta inicial y evite los tiempos e incertidumbres del juicio.
Preguntas frecuentes sobre cómo reclamar una compensación por despido
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar un despido?
El plazo general es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido. Dentro de ese plazo debes presentar la papeleta de conciliación. Los días hábiles no incluyen sábados, domingos ni festivos. Si dejas pasar el plazo, perderás el derecho a impugnar el despido y reclamar una mayor compensación.
¿Puedo cobrar el paro si impugno el despido?
Sí. El hecho de impugnar el despido no impide solicitar la prestación por desempleo, siempre que cumplas los requisitos de cotización. De hecho, es recomendable tramitar el paro dentro de los 15 días hábiles siguientes a la situación legal de desempleo, aunque el despido esté recurrido.
¿Qué ocurre si firmé el finiquito, pero no estoy de acuerdo?
Firmar el finiquito no impide reclamar posteriormente, especialmente si firmaste como "no conforme" o si puedes acreditar que desconocías tus derechos reales. No obstante, la firma puede complicar la reclamación, por lo que es importante indicar siempre tu disconformidad y acudir cuanto antes a un profesional para valorar las opciones.
¿Es obligatorio ir con abogado al juicio por despido?
En la jurisdicción social no es estrictamente obligatorio acudir con abogado o graduado social, pero es altamente recomendable. El derecho laboral es técnico y la empresa suele estar asesorada. Un profesional aumentará tus posibilidades de éxito y de obtener una compensación adecuada.
¿Puedo llegar a un acuerdo con la empresa después de presentar la demanda?
Sí. Es posible alcanzar acuerdos en cualquier momento del procedimiento, incluso el mismo día del juicio. Estos acuerdos pueden recoger una indemnización pactada, la renuncia a acciones futuras y otras condiciones. Deben formalizarse por escrito y, preferiblemente, homologarse judicialmente para garantizar su validez y ejecución.
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