Abogado para reclamar indemnización laboral
Abogado para reclamar indemnización laboral: guía clara para calcular, reunir pruebas y presentar reclamación ante SMAC y juzgado. Protege tus derechos
Índice
- Qué es la indemnización laboral y cuándo procede
- Derechos del trabajador y base legal en España
- Tipos de indemnización
- Cómo calcular la indemnización
- Pruebas y documentos necesarios
- Procedimiento para reclamar (SMAC y juzgado)
- Plazos y prescripción
- Negociación y acuerdos extrajudiciales
- Costes, honorarios y financiación
- Preguntas frecuentes
Qué es la indemnización laboral y cuándo procede
La indemnización laboral es la cantidad económica que corresponde a una persona trabajadora para compensar un perjuicio derivado de su relación de trabajo. Su objetivo es restituir, en lo posible, el daño causado por un despido, un accidente de trabajo, una modificación sustancial no aceptada, un traslado injustificado o un incumplimiento grave del empleador. A diferencia del salario o del finiquito, la indemnización tiene naturaleza resarcitoria: busca equilibrar la pérdida sufrida por el trabajador cuando la empresa actúa de forma contraria a Derecho o cuando la normativa reconoce ese derecho de forma objetiva.
Procede, por ejemplo, cuando el despido es declarado improcedente o nulo; cuando existe un accidente laboral con responsabilidad empresarial; cuando el empleador incumple medidas de prevención que generan daños; o cuando una reducción ilegal de funciones o categoría provoca un perjuicio demostrable. También puede surgir de cláusulas contractuales, convenios colectivos o pactos de empresa. La clave está en identificar la causa, documentarla y escoger la vía adecuada de reclamación para no perder plazos.
Idea clave: indemnización laboral ≠ finiquito. El finiquito liquida conceptos debidos (salarios, vacaciones, pagas), mientras que la indemnización compensa un daño o una extinción contractual según la causa.
- Despido objetivo o disciplinario impugnado.
- Accidente de trabajo o enfermedad profesional con daños y perjuicios.
- Incumplimientos empresariales que afecten derechos esenciales.
- Movilidad geográfica o modificación sustancial sin justificación.
Derechos del trabajador y base legal en España
El marco español protege de forma intensa a la persona trabajadora frente a decisiones empresariales que vulneren la ley o el convenio. La normativa laboral y de prevención de riesgos establece garantías para la extinción, la estabilidad en el empleo, la seguridad y la salud, así como para la indemnidad frente a represalias. La jurisprudencia concreta cómo calcular indemnizaciones, qué indicios bastan para invertir la carga de la prueba y cuándo procede una reparación adicional por daños morales o vulneración de derechos fundamentales.
Contar con un abogado laboralista permite encajar el caso en el fundamento jurídico correcto, distinguir entre salarios debidos y daños resarcibles, y escoger si conviene la vía de conciliación previa o acudir directamente a la demanda, valorando pruebas, testigos, periciales y negociación. El asesoramiento profesional también ayuda a evitar renuncias encubiertas o acuerdos desventajosos, y a preparar el expediente documental desde el primer día, reforzando la posición del trabajador.
La base del éxito es una combinación de hechos verificables (comunicaciones, nóminas, partes médicos) y estrategia procesal (plazos, foro competente, pretensiones acumuladas).
- Protección frente a despidos sin causa o con forma defectuosa.
- Derecho a reparación por daños derivados de incumplimientos empresariales.
- Tutela reforzada ante discriminación o violación de derechos fundamentales.
Tipos de indemnización
No todas las indemnizaciones laborales responden a la misma lógica. En los despidos, la cuantía suele venir marcada por días de salario por año de servicio con topes legales. En accidentes de trabajo o incumplimientos de prevención, el trabajador puede reclamar daños materiales (lucro cesante, gastos) y personales (daño moral, secuelas), además de recargos de prestaciones si concurre infracción de seguridad. En modificaciones sustanciales o traslados, la salida indemnizada busca compensar el perjuicio de una decisión empresarial unilateral que altera de forma relevante las condiciones pactadas.
- Despido improcedente o nulo: opción entre readmisión o indemnización; si hay vulneración de derechos fundamentales, cabe daño moral adicional.
- Extinción por voluntad del trabajador: cuando hay impagos graves, acoso o modificaciones intolerables, puede asimilarse a despido con indemnización.
- Accidente laboral: daños y perjuicios, secuelas, adaptación de puesto y posibles recargos.
- Incumplimientos de jornada, salario o categoría: reclamación de cantidades más indemnización por daños si se acredita perjuicio específico.
Consejo práctico: identificar la vía principal (despido, cantidad, daños) y las pretensiones acumulables evita duplicidades y maximiza el resultado económico.
Cómo calcular la indemnización
El cálculo exige determinar el salario regulador (incluyendo pluses y prorratas que correspondan), la antigüedad efectiva y los topes legales. En daños y perjuicios se valoran informes médicos, días de curación, secuelas, incapacidad, impacto en ingresos y gastos asociados (tratamientos, desplazamientos), además de un componente moral. Las tablas o baremos orientan, pero el caso concreto y la prueba disponible marcan la cuantía final. Un error frecuente es excluir conceptos salariales variables que sí forman parte del salario regulador.
- Revisa nóminas de los últimos 6–12 meses para acreditar salario real.
- Calcula antigüedad incluyendo contratos concatenados o subrogaciones.
- Documenta horas extra, incentivos y pluses para integrarlos si procede.
- En daños: recopila partes médicos, informes periciales y facturas.
Tip: prepara una hoja de cálculo con escenarios (mínimo, probable, máximo). Ayuda a negociar y a tomar decisiones informadas antes de la vista.
Pruebas y documentos necesarios
La solidez probatoria es decisiva. Reúne de inmediato contrato, anexos, nóminas, vida laboral, comunicaciones de la empresa (emails, WhatsApp, burofaxes), cuadrantes de horario, registros de jornada y cualquier testigo que pueda confirmar hechos. En casos de accidente, añade parte de accidente, atestados si los hay, investigación interna, fotografías del lugar, evaluaciones de riesgo y certificados médicos. Si sospechas represalia o discriminación, conserva indicios: diferencias de trato, comentarios, decisiones coincidentes con bajas médicas o reclamaciones previas.
- Contrato, prórrogas y nóminas recientes.
- Comunicaciones escritas y capturas verificables.
- Partes de baja/alta, informes médicos y rehabilitación.
- Testigos y periciales (médica, técnica de PRL, económica).
Buenas prácticas: crea una carpeta digital con subcarpetas (contrato, nominas, comunicaciones, salud, testigos). Mantén un diario de hechos con fechas y horas.
Procedimiento para reclamar (SMAC y juzgado)
La mayoría de reclamaciones laborales exigen intentar una conciliación previa ante el servicio administrativo competente (SMAC u homólogo autonómico). En la papeleta se identifican partes, hechos, pretensión y cuantía. Si no hay acuerdo, se presenta demanda ante el Juzgado de lo Social. En la vista se practican pruebas documentales, testificales y periciales, y el juez dicta sentencia que puede ser recurrida. Cuando hay vulneración de derechos fundamentales, la tutela es preferente y puede incluir indemnización por daño moral.
- Redacción de papeleta clara y cuantificada.
- Asistencia a conciliación con propuesta y reservas.
- Demanda con hechos probados, fundamentos y pretensión concreta.
- Preparación de vista: guion de interrogatorio y orden de prueba.
Estrategia: si el acuerdo en conciliación es insuficiente, valora reservar acciones por daños adicionales o por vulneración de derechos para reclamarlos en sede judicial.
Plazos y prescripción
Los plazos en laboral son breves y perentorios. Las acciones contra el despido suelen tener un plazo muy corto desde la fecha de efectos; las reclamaciones de cantidades cuentan con un plazo mayor; y las acciones por daños derivados de accidente o incumplimientos pueden sujetarse a plazos específicos. Presentar la papeleta de conciliación interrumpe ciertos plazos, pero no todos, por lo que es fundamental coordinar el calendario con precisión. Un cálculo incorrecto puede hacerte perder el derecho a reclamar.
- Identifica la fecha de inicio de cada plazo (acto lesivo, comunicación, alta médica).
- Controla interrupciones y reanudaciones tras conciliación.
- Documenta cualquier causa de suspensión (IT, negociaciones formales).
Recomendación: crea una línea de tiempo con hitos y recordatorios. En casos complejos, solicita a tu abogado un cronograma procesal firmado.
Negociación y acuerdos extrajudiciales
Negociar bien puede ahorrar meses de litigio y reducir el riesgo. La clave está en acudir con una cifra respaldada por cálculos, alternativas (readmisión, mejora del finiquito, certificados), y condiciones claras: calendario de pagos, retenciones, renuncias limitadas y garantías. Es recomendable firmar acuerdos en sede oficial (SMAC/CMAC) para dotarlos de ejecutividad. La oferta debe considerar el BATNA (mejor alternativa a no acordar) y los costes de oportunidad para ambas partes.
- Presenta una propuesta por escrito con desglose de conceptos.
- Solicita retenciones y cotizaciones correctas para evitar problemas fiscales.
- Incluye cláusula de pago inmediato o señalamientos con garantías.
Checklist de acuerdo: cuantía neta/bruta, calendario, IRPF/Seguridad Social, renuncias acotadas, cláusula de confidencialidad equilibrada y sede de ejecución.
Costes, honorarios y financiación
Antes de iniciar, solicita a tu abogado una hoja de encargo transparente que detalle honorarios, suplidos, variables de éxito y escenarios de costas. En muchos casos se plantean esquemas mixtos (fijo moderado + success fee) para alinear intereses. Si la situación económica es delicada, explora justicia gratuita si cumples requisitos, o financiación del litigio. Un presupuesto claro evita conflictos y facilita decisiones racionales durante la negociación.
- Hoja de encargo con alcance, hitos y honorarios.
- Estimación de duración y costes probables (periciales, copias, burofaxes).
- Opciones de justicia gratuita o seguros de defensa jurídica.
Tip financiero: guarda un fondo para contingencias (10–15%) y conserva facturas para posibles costas o deducciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre finiquito e indemnización? El finiquito liquida conceptos devengados (salarios, vacaciones, pagas). La indemnización compensa el perjuicio por una causa concreta (despido, daños, modificaciones) y su cálculo sigue reglas distintas.
¿Puedo firmar “no conforme”? Sí. Firmar la carta de despido “no conforme” y añadir “pendiente de revisión” evita que la firma se interprete como aceptación. Solicita copia y guarda el sobre.
¿Qué pasa si me ofrecen un acuerdo bajo presión? Pide tiempo para estudiarlo, consulta con tu abogado y valora firmar en sede pública (SMAC) para que sea ejecutable y con garantías. Evita renuncias generales desproporcionadas.
¿Cómo demuestro un acoso o represalia? Reúne indicios: cambios repentinos de turno, mensajes, testigos, comparativas de trato, coincidencia con bajas o reclamaciones. Un diario de hechos y la pericial psicológica pueden reforzar el caso.
¿Cuándo cobro la indemnización? Si hay acuerdo, según el calendario pactado; si hay sentencia, tras firmeza o ejecución. Exige medios de pago verificables y constancia por escrito.
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